Hans Hillmann

Silesia, 1925 – Fráncfort, 2014

Admirado como uno de los grandes referentes del diseño gráfico alemán, la figura de Hans Hillmann es, sin embargo, poco conocida fuera de las fronteras de su país natal. Inició su carrera como diseñador de revistas, diarios y carátulas de películas de alquiler, pero fue con su trabajo como cartelista para la distribuidora Neue Filmkunst —especializada en promover las nuevas tendencias y el cine de autor— cuando sus creaciones alcanzaron una verdadera dimensión artística. Entre 1953 y 1974 firmó más de ciento treinta carteles de películas, entre los que destacan Los siete samuráis de Akira Kurosawa, Pickpocket de Robert Bresson o El ángel exterminador de Luis Buñuel. Fue, junto a Saul Bass e Isolde Baumgart, uno de los máximos exponentes de la moderna cartelería cinematográfica. Su prestigio creciente lo fue volviendo cada vez más selectivo, hasta el punto de aceptar únicamente encargos de los directores que más admiraba, como Michelangelo Antonioni o Federico Fellini. Considerado por Jean-Luc Godard como el diseñador que mejor captó el espíritu de sus obras, su lenguaje visual, eminentemente metafórico, atravesó el estilo pictórico, el fervor experimental y el minimalismo más puro y esencial. Icono del New Wave francés y el Nuevo Cine Alemán, su obra ha sido galardonada con el Premio Toulouse-Lautrec en 1962 y exhibida en el MoMA de Nueva York.